domingo, 28 de octubre de 2018

ACTO DE CONTRICCION



Señor mío, Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Creador, Padre, Redentor mío, por ser vos quien sois, bondad infinita y por que os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido, también me pesa porque podéis castigarme conlas penas del infierno. Animado con tu divina gracia, propongo firmemente nunca mas pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta, 
para el perdón de mis pecados. Amen

jueves, 25 de octubre de 2018

Consagración de sí mismo al Jesucristo, la Sabiduría Encarnada, por manos de María

Consagración a Jesus por manos de María


Consagración de sí mismo al Jesucristo, la Sabiduría Encarnada, por manos de María

¡Oh Sabiduría eterna y encarnada! ¡Oh amable y adorable Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, Hijo único del Padre Eterno y de María, siempre virgen! Os adoro profundamente en el seno y en los esplendores de vuestro Padre, durante la eternidad, y en el seno virginal de María, vuestra dignísima Madre, en el tiempo de vuestra Encarnación. 

Os doy gracias porque os habéis anonadado y tomado la forma de esclavo para sacarme de la cruel esclavitud del demonio. 

Os alabo y glorifico porque os habéis sometido a María, vuestra Santa Madre, en todo, a fin de hacerme por Ella vuestro fiel esclavo. Pero ¡ay! ingrato e infiel como soy, no he cumplido mis deberes, no he cumplido los votos y promesas que tan solemnemente hice en el bautismo, no he merecido ser llamado vuestro hijo ni vuestro esclavo; y como nada hay en mi que no merezca vuestra repulsa y vuestra cólera, no me atrevo a acercarme por mi mismo a vuestra Santísima y Augusta Majestad. 

Por esto he recurrido a la intercesión de vuestra Santísima Madre, que Vos me habéis dado como mediadora ante vos, y por este medio espero obtener de Vos la contrición y el perdón de mis pecados, la adquisición y la conservación de la Sabiduría. 

Os saludo, ¡oh, Corazón Inmaculado de María!, tabernáculo viviente de la Divinidad, en donde la Sabiduría eterna escondida quiere ser adorada por los ángeles y los hombres; os saludo, ¡oh Reina del cielo y de la tierra!, a cuyo imperio está sometido todo lo que hay debajo de Dios. Os saludo, ¡oh refugio seguro de los pecadores!, cuya misericordia no falta a nadie; escuchad los deseos que tengo de la divina Sabiduría y recibid para ello los votos y las ofrendas que mi bajeza os presenta.

Yo,........ pecador infiel, renuevo y ratifico hoy en vuestras manos los votos de mi bautismo. Renuncio para siempre a Satanás, a sus pompas y a sus obras, y me entrego enteramente a Jesucristo, Sabiduría encarnada, para llevar mi cruz tras El, todos los días de mi vida; y a fin de que sea mas fiel de lo que he sido hasta ahora, os escojo hoy, ¡oh, María!, en presencia de toda la corte celestial, por mi Madre y Señora. Os entrego y consagro, en calidad de esclavo, mi cuerpo y mi alma, mis bienes interiores y exteriores, y aun el valor de mis buenas acciones pasadas, presentes y futuras, otorgándoos entero y pleno derecho de mi y de todo lo que me pertenece, sin excepción, a vuestro agrado, a la mayor gloria de Dios, en el tiempo y la eternidad. 

Recibid, ¡oh virgen benignísima!, esta pequeña ofrenda de mi esclavitud, en honor y unión de la sumisión que la Sabiduría encarnada quiso observar para con vuestra Maternidad, en homenaje del poder que ambos tenéis sobre este pequeño gusano y miserable pecador, en acción de gracias por los privilegios con que os dotó la Santísima Trinidad. Protesto que en adelante quiero, como verdadero esclavo vuestro, procurar vuestra honra y obedeceros en todo. 

¡Oh Corazón Inmaculado de María, Madre admirable! Presentadme a vuestro Hijo en calidad de eterno esclavo, a fin de que, pues me rescató por Vos, me reciba de vuestras manos. ¡Oh Madre de misericordia!, concededme la gracia de alcanzar la verdadera sabiduría de Dios, y de colocarme, por tanto, entre los que Vos amáis, enseñáis, guiáis, alimentáis y protegéis como a vuestros hijos y esclavos. 

¡Oh Virgen fiel! Hacedme en todo tan perfecto discípulo, imitador y esclavo de la Sabiduría encarnada, Jesucristo, vuestro Hijo, que por vuestra intercesión llegue, a imitación vuestra, a la plenitud de la perfección sobre la tierra y de gloria en los cielos.
Amén. 

CORONILLA DE LA SANTÍSIMAVIRGEN



                         




Dígnate aceptar misalabanzas,

VirgenSantísima. 

Dame fuerzas contra tus enemigos.


       CORONA DE SANTIDAD



Padre nuestro...

Dios te salve, María...

Bienaventurada eres, Virgen María,

que llevaste en tu seno al Señor yCreador del

mundo; engendraste al que te formó,

permaneciendo siempre virgen.

Regocíjate, Virgen María.


R./  ¡Regocíjate mil veces!



Dios te salve, María...

Oh Virgen Santa e Inmaculada,

 no sé con qué alabanzas

honrarte dignamente,

 porque llevaste en tu seno al que no

pueden contener los cielos.

Regocíjate, Virgen María.


R./  ¡Regocíjate mil veces!


Dios te salve, María...

Muy hermosa eres, oh María, no hay en ti

mancha alguna.

Regocíjate, Virgen María. 

R./  ¡Regocíjate mil veces!



Dios te salve, María...

Hay más virtudes en ti, Virgen María, que 

estrellas en el cielo.


Regocíjate, Virgen María. 

R./  ¡Regocíjate mil veces!.

Gloria al Padre, y al Hijo...

                                                                CORONA DE PODER



Padre nuestro...

Dios te salve, María.


Gloria a ti, Reina del universo;condúcenos

 contigo a la felicidad del cielo.

Regocíjate, Virgen María. 

R./  ¡Regocíjate mil veces!

   Dios te salve, María...

  Gloria a ti, Tesorera de lasgracias del Señor;

 danos participar en los dones de Dios.

  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!



   Dios te salve, María...

  Gloria a ti, Mediadora entre Dios y los

  hombres; haz que    sea más íntimo nuestro

  encuentro con Cristo.

  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!



  Dios te salve, María...

  Gloria a ti, Triunfadora sobre las fuerzas del

  mal; sé nuestra piadosa guía en el camino

  del Evangelio.

  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!

  Gloria al Padre, y al Hijo...



                                                                 CORONA DE BONDAD



  Padre nuestro.

  Dios te salve, María.

  Gloria a ti, Refugio de los

  pecadores;intercede por nosotros

  ante el Señor.

  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!



  Dios te salve, María.

  Gloria a ti, Madre de los

  hombres;enséñanos a vivir

  como hijos de Dios.

  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!



  Dios te salve, María.

  Gloria a ti, Alegría de los justos;

  condúcenos contigo a las alegrías del cielo.

  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!



  Dios te salve, María.

  Gloria a ti, prestísima 

  ayuda nuestra en la vida y la muerte;  

  llévanos contigo al reino de loscielos.


  Regocíjate, Virgen María. 

  R./  ¡Regocíjate mil veces!


  Gloria al Padre, y al Hijo... 



 ORACIÓN

Dios te salve, María, Hija de Dios Padre,

 Madre de Dios Hijo, Esposa delEspíritu

 Santo, Templo augusto de la Santísima 

Trinidad. Dios te salve,María, Señora mía,

mi tesoro, mi belleza, Reina de mi corazón,

 Madre,vida, dulzura y esperanza mía 

queridísima, –más aún– mi corazón y

 mi  alma. 

Soy todo tuyo, oh Virgen benditísima, 

y todo lo mío es tuyo.

 More enmí tu alma para engrandecer al

 Señor

. More en mí tu espíritu pararegocijarme en

 Dios. Oh Virgen fidelísima: ponte como un

 sello sobre micorazón, para que en ti y por ti

 permanezca fiel al Señor. Concédeme, por

 tubondad, la gracia de contarme en el

 número de los que amas, enseñas,diriges,

 nutres y proteges como hijos. Haz que,

 despreciando por tu amortodos los 

consuelos terrenos, aspire continuamente a

 los bienes celestiales,hasta que por medio

 del Espíritu Santo, tu Esposo fidelísimo, y de

 ti,Esposa suya fidelísima, sea formado en mí

 Jesucristo, tu Hijo, para gloriadel Padre

 celestial.



R/.  Amén.



Augusta reina del cielo

Augusta reina del cielo y soberana de los ángeles, tú que recibiste de Dios el poder y la misión de aplastar la cabeza de Satanás, te pedimos humildemente nos envíes las legiones celestes para que, a tu mandato, persigan a los demonios, los combatan en todas partes, repriman su audacia y los devuelvan al abismo.
(…)
¡Oh buena y tierna madre!, tú siempre serás nuestro amor y nuestra esperanza.
¡Oh madre divina!, envía a los santos ángeles para que nos defiendan y para que arrojen fuera de nosotros al cruel enemigo infernal.
Santos ángeles y arcángeles, defiéndannos y guárdennos. Amén.

domingo, 14 de octubre de 2018

Las Letanías de de Nuestra Señora de la Liberación y las Victorias



Santa María, Virgen Señora, nuestra liberadora,
 ruega por nosotros
Santa María, Reina de Todos los Ángeles,
 ruega por nosotros
Santa María, Madre de Dios, 
ruega por nosotros
Santa María, concebida sin pecado, 
ruega por nosotros
Santa María, Reina de los Cielos y la Tierra,
 ruega por nosotros
Santa María, Nuestra Señora de Guadalupe,
 ruega por nosotros
Santa María, Nuestra Señora de las Victorias,
 ruega por nosotros
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo óyenos.
Cristo escúchanos.

Dios, Padre celestial,
ten piedad de nosotros.
Dios, Hijo, Redentor del mundo,
ten piedad de nosotros.
Dios,Espíritu Santo,
ten piedad de nosotros.
Trinidad Santa, un solo Dios,
 ten piedad de nosotros.

Santa María, Nuestra Señora de la Liberación,
 ruega por nosotros.
Santa María, Nuestra Señora de las Victorias,
 ruega por nosotros.
Santa María, en quien reposó el Poder del Altísimo,
ruega por nosotros.
Santa María, más valiente que Ester y Judit,
ruega por nosotros.
Santa María, cuyo Hijo apalastó la cabeza de satanás,
ruega por nosotros.
Santa María, vestida de Sol, invulnerable a los ataques de satanás,
ruega por nosotros.
Santa María, que nos protege contra el dragón furioso,
ruega por nosotros.
Santa María, refugio de los pecadores,
ruega por nosotros.
Santa María, liberadora y salud de los enfermos,
ruega por nosotros.
Santa María, esperanza de los desesperados,
ruega por nosotros.
Santa María, que proporcionaste a Isabel una feliz liberación,
ruega por nosotros.
Santa María, protectora de la mujer en cinta,
ruega por nosotros.
Santa María, buena liberación de las mujeres que trabajan,
ruega por nosotros.
Santa María, consoladora de los niños abortados,
ruega por nosotros.
Virgen María, libéranos.
Del poder y de las tentaciones de satanás,
Virgen María, libéranos.
De la seducción de los ídolos y de las falsas doctrinas,
Virgen María, libéranos.
De las posesiones demoniacas,
Virgen María, libéranos.
De los embustes perniciosos del espíritu de las tinieblas,
Virgen María, libéranos.
De los ataques de brujos y maestros ocultos,
Virgen María, libéranos.
De los pactos diabólicos que nos hacen esclavos de satanás,
Virgen María, libéranos.
De la idolatría, del espiritismo y del satanismo,
Virgen María, libéranos.
De las sectas, brujerías y sociedades secretas,
Virgen María, libéranos.
De las trampas de la adivinación y de las falas predicciones,
Virgen María, libéranos.
De las falsas visiones y de los sueños engañosos,
Virgen María, libéranos.
De toda maldición,
Virgen María, libéranos.
De embrujos, sortilegios y maleficios,
Virgen María, libéranos.
Del espíritu de muerte que imulsa al suicidio y al homicidio,
Virgen María, libéranos.
De las enfermedades provocadas por sortilegios,
Virgen María, libéranos.
De las plagas y pestilencias devastadoras,
Virgen María, libéranos.
Del hambre, de la violencia y de la guerra,
Virgen María, libéranos.
De los accidentes mortales,
Virgen María, libéranos.
De las enfermedades contagiosas,
Virgen María, libéranos.
De la esterilidad de origen maléfico,
Virgen María, libéranos.
De toda amenaza contra los niños en el seno materno,
Virgen María, libéranos.
De alumbramientos dificiles,
Virgen María, libéranos.
De los traumatismos de nuestra infancia,
Virgen María, libéranos.
De las perversiones de las que son víctimas los niños,
Virgen María, libéranos.
De las angustias del alma y de los males del cuerpo,
Virgen María, libéranos.
De las ataduras genealógicas que afectan a los vivos,
Virgen María, libéranos.
De las desapariciones misteriosas de parientes próximos,
Virgen María, libéranos.
De los bloques de la vida sentimental y de nuestras facultades mentales,
Virgen María, libéranos.
De los estragos que causan la impiedad,
Virgen María, libéranos.
De los avances del descreímiento y de la civilización de la muerte,
Virgen María, libéranos.
De la tentación contra la fe,
Virgen María, libéranos.
De las comuniones indignas y sacrílegas,
Virgen María, libéranos.
De la desesperanza y del desánimo,
Virgen María, libéranos.
Del espíritu de miedo que mata la fe en Dios,
Virgen María, libéranos.
De la tibieza en el servicio a Dios,
Virgen María, libéranos.
Del espíritu de orgullo y de dominio,
Virgen María, libéranos.
Del endurecimiento en el pecado,
Virgen María, libéranos.
Del pecado contra el Espíritu Santo,
Virgen María, libéranos.
Del no querer perdonar a nuestros enemigos,
Virgen María, libéranos.
De los pensamientos de odio y de los pensamientos impuros,
Virgen María, libéranos.
De los embustes del domonio a la hora de la muerte,
Virgen María, libéranos.
De los sufrimientos del Purgatorio,
Virgen María, libéranos.
De la condenación eternan,
Virgen María, libéranos.
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Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
 perdónanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
 escúchanos, Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo,
ten piedad de nosotros, Señor.
Cristo, vencedor de la muerte.
 escúchanos.
Cristo, vencedor de satanás.
 atiende nuestras súplicas.
Espíritu Santo, el liberador.
escúchanos.
Espíritu Santo, el consolador.
atiende nuestras súplicas.
Dios, Padre Omnipotente.
escúchanos.
Dios, Padre Omnipotente.
libéranos del maligno.

Oh María, sin pecado concebida.
ruega por nosotros que recurrimos a ti.

Ruega por nosotros, Nuestra Señora de Liberación.
para que seamos liberados de todas nuestras tribulaciones.
Oremos
Te alabamos, oh Dios, por tu amor, tu misericordia y tu poder, por la victoria de la Sangre del Cordero, tu Hijo Nuestro Señor Jesucristo. Te alabamos por nuestra Madre, la Virgen María. Concede a todos los que se refugian bajo su maternal protección, la liberación de los males que les afligen,líberales del poder de las tinieblas par que vivan en la libertad de los hijos de DIOS, en el cortejo triunfal de Cristo Resucitado. Amén

jueves, 11 de octubre de 2018

theotokos

Sub tuum
præsídium

Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios: no desprecies las súplicas que te dirigimos en nuestras necesidades, antes bien, líbranos siempre de todos los peligros, Virgen gloriosa y bendita.
Sub tuum præsídium confúgimus, Sancta Dei Génetrix, nostras de­pre­ca­tiónes ne despícias in ne­ces­si­tátibus; sed a perículis cunctis líbera nos semper, Virgo gloriósa et benedícta.
V/ . Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
V/ . Ora pro nobis, Sancta Dei Génetrix.

R/. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo.
R/. Ut digni efficiámur pro­mi­ssiónibus Christi.


Sub tuum praesidium
confugimus,
Sancta Dei Genitrix.
Nostras deprecationes ne despicias
in necessitatibus nostris,
sed a periculis cunctis
libera nos semper,
Virgo gloriosa et benedicta.